El día que el lago tuvo grandes olas

En Villa Rumipal hay muchos lugares muy lindos donde hacer picnic y conectar con la naturaleza. Las coordenadas perfectas van en gustos, variando en función del viento y la disponibilidad de sombra.

El domingo viene siendo por excelencia el día familiero y el lago es la sede de un grupo de amigos que aprovecha para reunirse, compartir y alimentar su espíritu.

Este fin de semana todos entramos al lago en distintas oportunidades a probar suerte con las tablas. Increíblemente estamos a fines de abril y los días todavía dan para meterse a nadar o remar y realmente disfrutarlo.

Lo llamativo es que cuando viene la tormenta desde el sur, todas las personas se suben a los autos de forma desesperada menos uno. Hay entre nosotros un personaje que la disfruta, la ve llegar, se pone el traje y arma su equipo.

El viento no sale muy bien en la foto, debe ser porque la saqué apuntando con un largavistas, el día que el lago tuvo olas.